Define primero el evento que inicia el flujo, las condiciones y el resultado esperado.
Comienza con automatizaciones pequeñas: etiquetar, asignar, esperar, enviar una respuesta o mover una oportunidad.
Prueba con contactos internos, revisa los registros de ejecución y evita ciclos o mensajes repetidos. Documenta cada flujo antes de activarlo para todo el equipo.